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La particular manera de observar

Publicado el 12/11/09 Sin Comentarios

Por Sandra y Ana Ocampo

Hace algunos años leí “El mundo de Sofía” de Jostein Gaarder,  libro,  a mi juicio, extraordinario. De él tomo un  ejemplo para ilustrar el tema de este artículo:

“Imagínate que un día estás de paseo por el bosque. De pronto descubres una pequeña nave espacial en el sendero delante de ti. De la nave espacial sale un pequeño marciano que se queda parado, mirándote fríamente. ¿Qué habrías pensado tú en un caso así? Bueno, eso no importa, ¿pero se te ha ocurrido alguna vez pensar que tú misma eres una marciana?”.

Es cierto que no es muy probable que te vayas a topar con un ser de otro planeta. Ni siquiera sabemos si hay vida en otros planetas. Pero puede ocurrir que te topes contigo misma. Puede que de pronto un día te detengas, y te veas de una manera completamente nueva. Quizás ocurra precisamente durante un paseo por el bosque.

Soy un ser extraño, pensarás. Soy un animal misterioso. Es como si te despertaras de un larguísimo sueño, como la Bella Durmiente. ¿Quién soy?, te preguntarás. Sabes que gateas por un planeta en el universo. ¿Pero qué es el universo?.

Si llegas a descubrirte a ti misma de ese modo, habrás descubierto algo igual de misterioso que aquel marciano que mencionamos hace un momento. No sólo has visto un ser del espacio, sino que sientes desde dentro que tú misma eres un ser tan misterioso como aquél.
¿Me sigues todavía, Sofía?”

¿Se te ha ocurrido alguna vez que para los demás puedes ser un perfecto marciano? ¿Qué lo que resulta inconcebible para ti puede ser perfectamente normal para otros? y ¿Que esto ocurre porque somos observadores diferentes?

El término observador(1) se refiere a la forma individual en que cada persona interpreta una situación, por lo que si ante un mismo acontecimiento, diferentes personas perciben el fenómeno de manera distinta, podemos decir que se trata de diferentes observadores.

¿Cómo se produce la interpretación? ¿De qué factores depende? ¿Cómo podemos influir en ella? ¿Qué nos hace ser observadores distintos?

La Matriz Interpretativa es el conjunto de factores que crean un modelo mental,  diferente en cada persona, a partir de la cuál significamos al mundo. Esta matriz está integrada por nuestra conformación biológica, estructura social, cultura, historia personal, emociones y lenguaje, entre otros factores. Por ellos sostenemos que, además de los sentidos, observamos también con nuestra matriz interpretativa.

Peter Senge (1992) dice que los modelos mentales son supuestos profundamente arraigados, generalizaciones e imágenes que influyen en nuestra percepción de la realidad y, por lo tanto, sobre nuestra manera de actuar en ella.

Con base en lo anterior podemos reconocer que todo observador posee fortalezas y debilidades, que todo observador tiene límites,  que no hay modelos mentales equivocados, y que lo erróneo es considerar que mi modelo es el único válido. Afirmar que mi interpretación es la correcta, me otorga un pretexto para la violencia y la imposición.

Si ante un mismo fenómeno podemos interpretar cosas distintas, ¿Cómo saber cuál de ellas es mejor?

Ante la pregunta ¿qué es lo más importante en la vida? Para alguien que carece de medios económicos la respuesta probablemente sería “Asegurar la comida”. La misma pregunta realizada a quien tiene una enfermedad terminal, quizá sería “La salud”. Así como personas, podemos encontrar respuestas diferentes. Tampoco respondería igual una persona de 70 años que una de 40.

El criterio para evaluar nuestras interpretaciones está determinado por  las posibilidades que sean capaces de abrir y de cerrar, por el poder en la acción que generen y por el tipo de relaciones que me permiten sostener en los diferentes sistemas en que interactúo.

Las interpretaciones que realizo sobre lo que observo me otorgan un punto de vista, una opinión sobre la que tomo decisiones y ejecuto (o dejo de ejecutar) determinadas acciones.

Para convertirme en un mejor observador es necesario perfeccionar tres miradas:

  1. Hacia uno mismo
    Para esto es necesario aprender a auto-observarse, a darme cuenta que “Yo observo, pero generalmente NO me observo”. Es una invitación para buscar respuestas en la auto referencia, producto de la experiencia y no en creencias y supuestos aprendidos a través de mi vida y  que,  aún cuando son acordados por la comunidad, pueden no ser ciertos para mí.
    “El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo”. Nietzsche.
    Conlleva el reconocer mis propias incompetencias, el que en ocasiones incurro en grandes contradicciones y no siempre me comporto con los demás de acuerdo al comportamiento que a ellos les exijo.Debo darme cuenta también de los distintos elementos que forman mi matriz interpretativa y que me sitúan en un lugar especial para observar.

    “No es lo mismo observar desde el interior del bosque que observar desde el claro, desde la postura de un hombre que desde la postura de una mujer. A los 20 años que a los 50. En eso consiste en muchas ocasiones el trabajo del coach; me ubica en otro lugar, me eleva o simplemente me pide ensayar distintas posibilidades para que yo mismo vea lo que veo desde esa nueva perspectiva”.
    José Zendejas (2)
  2. Hacia los demás
    Cuando ésta es precedida por la auto observación me doy cuenta que lo que juzgo como incongruencias en otros, solo evidencian mi falta de información sobre sus motivos y particulares circunstancias, me permite reconocer incompetencias donde antes solo veía maldad. Me convierte en una persona mas justa, empática  y compasiva.
  3. Hacia el sistema
    Es la mirada dirigida al hacia el medio que nos rodea, con la intensión de distinguir sistemas, estructuras y no sólo eventos aislados. Se trata de observar el impacto que mis acciones tienen en los diferentes contextos en los que interactúo Es una mirada ampliada que integra la observación  realizadas desde diferentes posturas y  que entiende relaciones entre fenómenos aparentemente aislados.

(1)Término introducido por Rafael Echeverría en su libro “Ontología del lenguaje” Ed. Granica
(2)José Zendejas “Profundizando en el observador” Artículo

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