Querer cambiar no es suficiente 

Querer cambiar, no es suficiente

 
Autor: Sandra Ocampo
Diciembre del 2009

 

 

Si somos el resultado de las acciones que emprendemos, es fácil suponer  que al cambiar éstas, los resultados se modifican. A partir de este supuesto, las empresas y las personas llevamos a cabo acciones de mejora que casi siempre involucran programas de capacitación y entrenamiento.  Aún cuando estas acciones producen aprendizaje, los cambios suelen ser de bajo impacto, cosméticos, poco satisfactorios y,  muchas veces, frustrantes.

Querer cambiar no es suficiente. Realizar cambios profundos requiere transformar primero nuestra particular manera de observar los acontecimientos, aceptar que muchas veces “el problema está en la forma en que observamos el problema”. Para ello debemos cuestionar nuestros juicios, abandonar nuestras certezas e   interpretaciones recurrentes, es decir, cambiar nuestra matriz interpretativa. Una vez transformada esta base, acciones de las que antes no teníamos conciencia, se harán evidentes y con sólo esta nueva mirada, gran parte de los problemas quedan resueltos.

 

Es aquí, donde la modalidad de aprendizaje transformacional que representa el coaching, aporta un factor diferenciador. El coach busca identificar los techos interpretativos que limitan el aprendizaje y  bloquean las posibilidades de cambio de un determinado individuo. A través de la reflexión y de la acción, lo ayuda a remover dichos obstáculos y a diseñar acciones poderosas   que le permitan alcanzar sus más preciados objetivos.

   

Invita al coacheé a indagarse, a observar al observador que está siendo,   el lugar desde el cual construye sus interpretaciones, así como su utilidad y vigencia. 
 
Para ello utiliza herramientas de precisión tales como preguntas poderosas indagación profunda, reencuadre de significados, declaraciones,  validación de juicios y trabajo con creencias,  entre otras.

Niveles de cambio

El modelo “Niveles lógicos” de Gregory Bateson retomado por Robert Dilts en su libro “Liderazgo creativo”, nos permite comprender la importancia de intervenir en el nivel de identidad para producir cambios transformacionales.

 
El proceso de cambio tiene jerarquías, niveles de influencia. Cada nivel organiza y dirige las acciones del nivel inmediatamente inferior. Como lo manifiesta la lógica formal, cambiar algo en un nivel superior inmediatamente irradia y desencadena el cambio en los niveles inferiores, pero no necesariamente al revés.
 
Los niveles  son:

NIVELES

 
ESPIRITUAL

La conciencia de ser parte de un sistema más extenso alrededor de nosotros. Responde a la pregunta ¿Para quién más?

IDENTIDAD

Integrado por el sentido de sí mismo. Apela a un sentido profundo de responsabilidad. Es compromiso que se convierte en acción. Responde a la pregunta ¿Quién soy?

 

SISTEMA DE CREENCIAS

Son el refuerzo que estimula o inhibe las capacidades y las acciones. Determinan la motivación y autorización de cualquier acción. Responde a la pregunta ¿Por qué?

CAPACIDADES

La función del nivel de capacidad consiste en proporcionar la percepción y dirección necesarias para alcanzar determinados objetivos. Responde a la pegunta ¿Cómo?

CONDUCTAS

Son acciones o reacciones específicas dentro de un entorno. El aprendizaje en su sentido tradicional, centra su atención en este nivel. Responde a la pregunta ¿Qué?

CONTEXTO

Determina las oportunidades y restricciones externas ante las que debo reaccionar. Consta de elementos, espacio físico, herramientas de trabajo, facilidades de acceso y otras. 

Responde a las pregunta ¿Dónde? ¿Cuándo?

 

Desde este enfoque, si la intervención está a nivel conducta, esto influencia al entorno, pero no necesariamente al revés. Si hablamos de intervenciones a nivel creencias, la influencia irradia en los niveles capacidad, conducta y entorno. Así, cuando intervengo a nivel identidad, la estructura que la persona es, se organiza de forma distinta desencadenando nuevas y mejores acciones. 

Dependiendo de cómo se planteen las preguntas, esas inciden en diferentes niveles lógicos:

INICIAN
ACLARAN
¿Para quién?
Espiritualidad o Trascendencia
¿Cómo te defines?, ¿Quién eres?
Identidad
¿Para qué?, ¿Por qué?
Valores, Creencias
¿Cómo?
Capacidades
¿Qué?
Conductas
Dónde?, ¿Cuándo?
Contexto